Deprecated: mb_convert_encoding(): Handling HTML entities via mbstring is deprecated; use htmlspecialchars, htmlentities, or mb_encode_numericentity/mb_decode_numericentity instead in /home/qaexante/public_html/wp-content/plugins/paywall_exante/includes/class-exante-paywall-frontend.php on line 223
Siguiendo la moda de Rams, un famoso grafitero de altura, a Chile llega esta corriente con el grupo The Real Changer, que pintó su firma en el piso 34 de un edificio. Antes, habían rayado el techo del museo de Bellas Artes. En lugares como Alemania, Bélgica y Canadá se sanciona a quienes realizan graffitis callejeros a entre 6 meses y dos años de cárcel.
Historia y mito. Surgido como concepto en el imperio romano, para referirse a las frases satíricas en una pared, se suele decir que hay tres tipos de graffiti: El “arte callejero”, asociado a la cultura hip hop de las décadas de 1970 y 1980 en Estados Unidos. El “graffiti público”, referido a los eslóganes o frases políticas que aparecen en una ciudad. Por último la Latrinalia, que predomina en baños públicos y espacios de tránsito.
- La ultima tendencia llegada a Chile es el graffiti de altura, uno de cuyos exponentes es el grupo TGC, que aparentemente estuvo detrás de los rayados que se hicieron en el techo del Museo de Bellas Artes. Es una opción peligrosa porque sus cultores se aferran a cuerdas para colgar a 32 pisos de altura, como en el caso del edificio Parque Davis.
- Según miembros de ese grupo, la adrenalina hace que el acto sea “poético”, además de representar una forma extrema de desafiar el poder. Aunque no sea más que un “tag”, firma o marca. Entran a hurtadillas en la noche, burlando la seguridad. TGC tiene un instagram, pero actualmente aparece sin posteos.
- El cultor más famoso de esta corrientes es RAMS, quien han pintado grafitis en rascacielos de Nueva York, en el piso 44. Pero él es un profesional.
- Expertos en seguridad señalan que muchas de las “firmas” de graffiti representan facciones del crimen organizado que se disputan territorios. También pueden ser señales para indicar una casa que puede ser robada, por eso se aconseja estar atentos a este tipo de signos.
“No tenemos plata para arreglarlo”. En el edificio Parque Davis, al lado de la Plaza Las Heras, en Santiago, un departamente de un dormitorio, un baño y bodega puede costar $ 86 millones. Es un sector apreciado por pequeños inversionistas, a pocas cuadras de monumentos históricos.
Continua leyendo las noticias que importan con una suscripción
OFERTA CYBER
$0.000/mes
¿Ya estás suscrito? Inicia sesión
