Deprecated: mb_convert_encoding(): Handling HTML entities via mbstring is deprecated; use htmlspecialchars, htmlentities, or mb_encode_numericentity/mb_decode_numericentity instead in /home/qaexante/public_html/wp-content/plugins/paywall_exante/includes/class-exante-paywall-frontend.php on line 223
Aunque la deuda se contuvo en 41,7%, las proyecciones fallidas de ingresos y un crecimiento menor al esperado tensionan la regla fiscal y elevan el esfuerzo que deberá asumir la próxima administración. Hace menos de dos años, la meta estructural proyectada por el exministro Mario Marcel para 2025 era 1,1% del PIB. El cierre definitivo implica prácticamente triplicar ese compromiso y consolida el tercer incumplimiento consecutivo de la meta fiscal.
Qué sucedió. El Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre ratificó que por tercer año no se cumplió la meta que estableció el gobierno para la meta de regla fiscal. El gobierno de Gabriel Boric deja un legado de tres años de incumplimiento. El déficit efectivo fue de 2,8% del PIB, superior al 2,0% proyectado previamente. Pero la cifra que marca el tono del balance es el déficit estructural: 3,6% del PIB, su nivel más alto desde la pandemia.
- El dato es relevante porque el balance estructural —que descuenta el ciclo económico y el precio del cobre— es la métrica que sustenta la regla fiscal chilena. No mide solo el resultado del año, sino el desajuste permanente entre ingresos y gasto.
- Hace menos de dos años, la meta estructural proyectada por el exministro Mario Marcel para 2025 era 1,1% del PIB. El cierre definitivo implica prácticamente triplicar ese compromiso y consolida el tercer incumplimiento consecutivo de la meta fiscal.
- Pese a incumplir la regla fiscal por tercera vez, la Directora de Presupuestos, Javiera Martínez, destacó que tras casi dos décadas, la deuda bruta del Gobierno Central se estabilizó sin mediar un superávit. La deuda cerró en 41,7% del PIB, levemente por debajo del año anterior.
- El gasto total alcanzó 24,3% del PIB, una décima menos que en 2024. El gasto primario —que excluye intereses— se ubicó en 23% del PIB, su nivel más bajo en casi diez años.
- Sin embargo, esa contención no fue suficiente para evitar que el balance estructural se deteriorara. La estabilización de la deuda convive con un desajuste estructural significativo. La disciplina en el margen no logró restablecer la convergencia comprometida.
Más allá de lo esperado. La mayoría de los economistas anticipaba un déficit estructural superior al 3%. El cierre en 3,6% confirma que el deterioro fue mayor al previsto.
Continua leyendo las noticias que importan con una suscripción
OFERTA CYBER
$0.000/mes
¿Ya estás suscrito? Inicia sesión
